Recuperación POST-CÁNCER

La agresividad de las terapias contra el cáncer es bien conocida. Tiende a destruir las células cancerosas, además de alterar nuestros propios tejidos y células.

Las implicaciones son importantes a todos los niveles del organismo (problemas cardíacos como insuficiencia, arritmia, problemas vasculares… problemas pulmonares, problemas hormonales e incluso aumento del riesgo de infertilidad, problemas óseos acelerando la osteoporosis, o problemas articulares, desarrollando problemas reumáticos, el sistema nervioso y el cerebro, generando problemas cognitivos o aumentando el riesgo de ictus, afectando a la salud bucodental, problemas de trastornos del estado de ánimo y depresión, etc.)

Por lo tanto, es interesante integrar, en el proceso de recuperación post-cáncer, una terapia con un impacto integral y menos invasivo. El oxígeno es un elemento natural muy necesario en cualquier estrategia de recuperación, y la hiperoxigenación ha mostrado respuestas sorprendentes en el control de la inflamación y la regeneración celular con todas sus consecuencias de mejor funcionamiento a todos los niveles, incluida la producción hormonal.

Se han realizado pocos estudios sobre la baja presión. Sin embargo, sus mecanismos están claramente identificados y corresponden a la necesidad de recuperación tras el cáncer. Para ello, es importante integrar un concepto muy importante llamado la paradoja de la hiperoxia/hipoxia.

El simple envejecimiento humano está vinculado principalmente a 2 importantes problemas fisiológicos: el estrés oxidativo y la hipoxia (menor aporte de oxígeno debido a una menor capacidad respiratoria y a la arteriosclerosis progresiva). Estos dos fenómenos aumentan la reducción del potencial de regeneración o de síntesis de importantes componentes y moléculas necesarias para el organismo (proteínas, hormonas, enzimas…). Los tratamientos contra el cáncer aumentan estos dos problemas, que es importante contrarrestar para una correcta recuperación. La oxigenación hiperbárica en un protocolo que ponga en marcha la paradoja hiperoxia/hipoxia generará una serie de beneficios que permiten y aceleran la recuperación.

Este tratamiento consiste en la activación del factor inducible hipóxico (una molécula que se encuentra en todas nuestras células como sensor de presencia de oxígeno), cuyos resultados de investigación fueron premiados con el Nobel de Medicina en 2019 (William Kaelin, Gregg Semenza y Peter Ratcliffe). Al año siguiente, Efrati se enfrentó a estos descubrimientos con la cámara hiperbárica y comprendió lo que llamó la paradoja de la hiperoxia/hipoxia. Te invito a entender esta paradoja de hiperoxia/hipoxia en esta publicación de Amir Hadanny y Shai Efrati – 25/06/2020:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7355982/

Todavía hay muy poca información general sobre los beneficios de la oxigenación hiperbárica después del cáncer. En general, los estudios se centran demasiado en casos o resultados concretos y no pueden tomarse como generalizaciones. Y claro la investigación se hizo principalmente por la medicina hiperbárica con altas presiones, protocolos limitados… y con razón porque la alta presión y el oxígeno medicinal también tienen efectos secundarios indeseables. No obstante, la experiencia de la oxigenación a baja presión con un 95% de concentración de oxígeno en un protocolo inicial de hiperoxia/paradoja de hipoxia y el posterior mantenimiento con una o dos sesiones semanales permite la recuperación y la conservación de los beneficios. No hay que descartar la baja presión ya que el mismo Efrati comenta en Reflexiones sobre los efectos neuroterapéuticos del oxígeno hiperbárico:

La mínima presión alta que un paciente puede percibir es de 1,3 atmósferas, lo que puede inducir un aumento de más del 50% en la oxigenación de los tejidos. Dado que esta oxigenación puede tener efectos fisiológicos importantes, el tratamiento con aire ambiente en 1.3ATA no es un «tratamiento ineficaz». Al mismo tiempo, la oxigenación en respuesta a una presión superior a 2ATA puede tener un efecto inhibitorio o incluso una toxicidad focal. Es concebible que el OHB por encima de dos atmósferas sea menos efectivo que el 1.3ATA, lo que explica las «inesperadas» mejoras en los grupos de control cuando el 1.3ATA se utilizó para el control simulado”. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24471697/

Ha cambiado la vida de mis clientes en Valencia, recuperándose no sólo físicamente sino emocionalmente y más aún en ocasiones, desarrollando una vida más activa que la que tenían antes del cáncer (y que los llevó a él).

No obstante, una asociación contra el cáncer, del Reino Unido, ha publicado un buen resumen sobre la cámara hiperbárica y la recuperación del cáncer:

https://www.macmillan.org.uk/cancer-information-and-support/treatments-and-drugs/hyperbaric-oxygen-hbo-treatment

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