Envejecer con oxígeno…

En julio pasado, científicos especializados en oxigenoterapia hiperbárica publicaron un estudio que podría cambiar el tratamiento preventivo de las personas mayores. Ojalá cada centro de día o residencia de mayores seria equipado de una(s) cámara(s) hiperbárica(s) para frenar o mejor, evitar el desarrollo de Alzheimer y Parkinson, pero también para ayudar en la recuperación del ICTUS…

“Mejora cognitiva de adultos mayores sanos utilizando oxígeno hiperbárico: un ensayo controlado aleatorio” de Hadanny Amir, y Efrati Shai,  15 de julio 2020

Nos recuerdan que ya en 1991, se demostró que el deterioro funcional relacionado con la edad está relacionado con la reducción de la perfusión en localizaciones corticales específicas, más bien en las regiones corticales que son las más sensibles al deterioro funcional relacionado con la edad.

Por lo tanto, como lo confirma un estudio de 2012, la perfusión cerebral es un indicador clave de la salud. El flujo sanguíneo cerebral (FSC) continuo y suficiente es vital para la función neural. Desde hace mucho tiempo se ha establecido que el FSC normalmente está acoplado al consumo de oxígeno cerebral y glucosa. La interrupción de este sistema puede sugerir una función vascular comprometida y / o un metabolismo anormal con consecuencia que estén asociados con numerosas afecciones patológicas, como hipertensión, accidente cerebrovascular isquémico y enfermedad de Alzheimer.

La publicación de 2020 – 

«Más de la mitad de las personas de sesenta años o más expresan preocupación por la disminución de las capacidades cognitivas.» Lógico, debido a la reducción del flujo sanguíneo cerebral y la disminución del aporte de oxígeno y glucosa en las neuronas.

El estudio enseña que la oxigenoterapia hiperbárica mejora la atención, la velocidad de procesamiento de la información y las funciones ejecutivas.

Hasta ahora, como las intervenciones farmacológicas no han mostrado mejoras significativas en el rendimiento cognitivo en el envejecimiento normal y además tienen riesgos importantes de efectos secundarios, se cree que podemos retrasar o mejorar con hábitos saludables que incluyen ejercicio, dietas saludables y entrenamiento cognitivo y que han mostrado efectos positivos si se realizan de forma intensiva. Recientemente, un ensayo mostró que solo la función ejecutiva mejoraba moderadamente después del entrenamiento aeróbico sin cambios significativos en los dominios de memoria, lenguaje y fluidez verbal.

Hay un nuevo hábito saludable que hemos desarrollado en DeltaO2, y no es medicina hiperbárica pero la mejor forma de aportar oxígeno en un organismo que lo carece mucho.

¿Y si aportamos oxígeno al cerebro? ¿Como? Por oxigenoterapia hiperbárica.

La cámara hiperbárica utiliza una alta concentración de oxígeno en una presión ambiental superior a una atmósfera absoluta para mejorar la cantidad de oxígeno disuelto en los líquidos del cuerpo y así mejorar el suministro en todas las células.

“Estudios han demostrado que una sola exposición al oxígeno puede mejorar la función cognitiva, como la función verbal, la función visuoespacial a través del aumento de la activación cerebral. En un estudio reciente, la multitarea mejoró significativamente durante la exposición al oxígeno hiperbárico. Yu y col. demostró recientemente que cinco sesiones hiperbáricas mejoran la memoria espacial también de adultos jóvenes sanos.”

O sea que los beneficios se observan rápidamente porque el suministro de O2 en las neuronas en situación hipóxica les despierta y mejora su actividad.

Sin embargo, en pocas sesiones aún no estamos mejorando el flujo sanguíneo cerebral. Pero, ahí ocurre el milagro de la ciencia, estas exposiciones hiperóxicas repetidas e intermitentes, con tiempo, inducen paradojalmente muchas de las respuestas fisiológicas que se producen durante la hipoxia accidental.

La más importante ha llevado al reciente Premio Nobel de 2019 al dilucidar cómo nuestras células sensan y se adaptan a los cambios en los niveles de oxígeno gracias al factor inducido hipóxico (HIF).

“Y la repetición seguida de la cámara hiperbárica induce la liberación de HIF y aumenta su estabilidad y actividad. A su vez, HIF-1α y HIF-2α modulan la liberación del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) que es un factor angiogénico (que desarrolla nuevos vasos sanguíneos). Se considera el regulador maestro de la angiogénesis e induce la migración de células endoteliales progenitoras de la médula ósea al sistema circulatorio, el reclutamiento de células endoteliales de los vasos sanguíneos existentes y la diferenciación en vasos sanguíneos recién formados. Es importante destacar que la migración de estas células angiogénicas circulantes se dirige a los sitios de isquemia donde promueven la remodelación vascular y estimulan la angiogénesis.”

Por esto mismo, en el cerebro envejeciendo y con un flujo sanguíneo cerebral disminuido, en estado isquémico, la cámara hiperbárica provoca una revascularización que explica el nuevo mejor flujo con sus consecuencias de mejoras cognitivas a largo tiempo.

En esta publicación que salió este verano, Hadanny Amir y Efrati Shai descubrieron que el tratamiento en cámara hiperbárica puede inducir mejoras significativas en el rendimiento cognitivo en ancianos sanos. «Los principales dominios mejorados incluyen la atención, la velocidad de procesamiento de la información y la función ejecutiva (cambio de conjuntos), además de las funciones cognitivas globales. Eso se explicó porque el grupo tratado tuvo una perfusión cerebral significativamente mejorada en las circunvoluciones frontales superior y media, el área motora suplementaria y el lóbulo parietal superior.»

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