

Jeremy Trizzulla, DeltaO2, Especialista en Oxigenación Hiperbárica
Todos los derechos reservados , Copyright © 2017DeltaO2

Hace unos días, una de mis lecturas me llamó especialmente la atención.
Se trata de una publicación reciente titulada “Hyperbaric oxygen in the artificial intelligence era: integration and innovation”, publicada el 21 de mayo de 2026 en Medical Gas Research, que reflexiona sobre cómo la inteligencia artificial podría transformar el futuro de la oxigenación hiperbárica.
No porque la IA vaya a sustituir al profesional.
Ni porque de repente vaya a existir una máquina capaz de decidir mágicamente qué hacer con cada persona.
Sino porque, curiosamente, algunos investigadores empiezan a plantearse algo que en DeltaO2 llevamos años defendiendo:
quizá el futuro de la oxigenación hiperbárica no pase por aplicar el mismo protocolo a todas las personas con un mismo objetivo.
Porque, aunque dos personas compartan una misma necesidad aparente —recuperación, energía, descanso, resiliencia, claridad mental o rendimiento—, rara vez parten del mismo terreno biológico.
Durante décadas, gran parte de la práctica hiperbárica —tanto médica como no médica— se ha construido alrededor de protocolos relativamente definidos. La lógica parece intuitiva: mismo objetivo → mismo protocolo. Y no es una forma equivocada de trabajar.
Número fijo de sesiones determinado por el objetivo clínico o de bienestar.
Duración estándar por sesión, replicada de estudios de referencia.
Nivel de atmósferas absolutas (ATA) definido según el protocolo establecido.
De hecho, gran parte de la investigación científica ha funcionado precisamente así. Un equipo obtiene resultados positivos utilizando, por ejemplo, 40 sesiones · 90 minutos · 2 ATA, y ese protocolo acaba convirtiéndose en referencia para muchos centros del mundo.
Es normal: la ciencia necesita estructuras claras y reproducibles para demostrar resultados.
¿El éxito estaba realmente en la receta exacta… o en los mecanismos biológicos que esa receta consiguió activar?
Quizá el protocolo observado en un estudio no sea la única forma posible de llegar al resultado.
Quizá simplemente fue un camino que funcionó.
Y esa diferencia cambia muchas cosas.
Imaginemos dos personas que llegan con una misma necesidad: fatiga persistente. Aparentemente, el objetivo es el mismo. Pero debajo de esa palabra pueden esconderse realidades celulares profundamente distintas.
Una persona puede presentar un estado inflamatorio crónico de bajo grado que condiciona toda su respuesta biológica.
Otra puede mostrar una disfunción energética y mitocondrial que limita la producción celular de ATP.
Otra puede tener una menor resiliencia adaptativa tras años de estrés acumulado o mal descanso crónico.
Otra puede presentar un entorno vascular o de distribución menos eficiente que condiciona la respuesta al estímulo.
Cuando hablamos de bienestar, recuperación o longevidad, el objetivo no debería consistir en "forzar" un resultado biológico. No se trata de obligar artificialmente al cuerpo a producir más energía, reparar más rápido o regenerarse. El verdadero objetivo es mucho más profundo.
¿Qué protocolo aplica a este objetivo?
Mismo objetivo → mismo plan → mismo resultado esperado.
¿Qué necesita recuperar esta persona para que su biología vuelva a responder mejor?
Biología individual → camino adaptado → capacidad restaurada.
Porque son las propias células quienes realizan el trabajo.
No hablamos simplemente de administrar oxígeno bajo presión. Hablamos de algo más sofisticado: modular estímulos biológicos de forma inteligente para ayudar al cuerpo a recuperar su capacidad adaptativa.
Estudiamos qué mecanismos celulares participan y qué factores de transcripción se activan con cada estímulo.
Analizamos qué programas adaptativos se reorganizan y qué arquitectura de estímulos resulta más coherente.
No reproducimos protocolos de forma literal; aprendemos de los mecanismos biológicos que revelan para trazar caminos únicos.
Algunas personas necesitarán progresividad. Otras más intensidad. Otras modular presión, tiempo o frecuencia. Otras simplemente más paciencia para reconstruir una capacidad adaptativa disminuida.
La finalidad puede parecer la misma. El camino, no necesariamente.
La reciente publicación sobre inteligencia artificial en Medical Gas Research (21 de mayo de 2026) resulta especialmente interesante. Los autores reconocen algo importante: la terapia hiperbárica sigue siendo, en muchos aspectos, relativamente empírica.
Protocolos distintos entre centros, con diferencias notables en tiempos, presiones y número de sesiones.
Escasa capacidad de predecir quién responderá mejor a un determinado protocolo hiperbárico.
Gran dificultad para adaptar realmente el proceso a la biología individual de cada persona.
Por eso algunos grupos empiezan a explorar nuevas perspectivas. No para reemplazar la experiencia humana, sino para construir modelos más inteligentes.

La pregunta empieza a cambiar. Ya no sería: "¿Cuál es el mejor protocolo?"
Sino: "¿Cuál es el mejor camino para esta persona, en este momento de su biología?"
Y sinceramente, esa reflexión nos parece apasionante.
Durante mucho tiempo, el debate hiperbárico ha girado alrededor de preguntas sobre parámetros: más presión o menos, más sesiones o menos, más tiempo o menos. Pero quizá el verdadero futuro no consista en aumentar parámetros.
Receta universal. Mismo plan para todos. Parámetros fijos basados en estudios de referencia.
Enfoque adaptativo. Comprensión de la biología individual. Caminos personalizados y evolutivos.
Restaurar la extraordinaria capacidad de adaptación que ya existe dentro de cada célula.
Al final, el verdadero protagonista nunca ha sido la cámara. Ni siquiera el oxígeno.
El verdadero protagonista siempre ha sido el potencial biológico que ya existe dentro de cada célula.

Si algo nos inspira de esta nueva corriente científica es precisamente esto: que quizá estamos empezando a pasar de una hiperbárica basada únicamente en protocolos… a una visión mucho más inteligente del proceso. Una visión donde el objetivo ya no es simplemente aplicar oxígeno, sino comprender cómo ayudar al cuerpo a recuperar su extraordinaria capacidad de adaptación.
Especialistas en Oxigenación Hiperbárica
Todos los derechos reservados
© 2017DeltaO2
Distribuidor oficial de cámaras hiperbáricas MACY-PAN.
Venta, instalación y mantenimiento
Tel: +34 638 15 35 85 · +34 605 84 22 52
Si estás buscando comprar una cámara hiperbárica DeltaO2 – ROTRI·BARICA SL te asesora en la elección del modelo más adecuado.
01/06/2026