


Con el tiempo, esto puede traducirse en tejidos menos resistentes, una cicatrización más lenta y una pérdida progresiva de calidad estructural asociada al envejecimiento.
El oxígeno participa en la fabricación de una molécula que ayuda a distribuir recursos, coordinar información y apoyar las defensas biológicas simultáneamente.


"El oxígeno no solo mantiene la vida.
También permite fabricar gran parte de las moléculas que la conservan."