



No se trata solo de respirar,
sino de que el oxígeno llegue, se difunda
y sea utilizado correctamente por las células.

Cuando el terreno es fértil, las resoluciones dejan de ser promesas frágiles y se convierten en procesos sostenibles.
¿Tiene sentido integrar la oxigenación como parte del día a día, incluso en casa, para compartirla en familia?